sábado, 4 de abril de 2009

LA MENTIRA


“Abomina el Señor los labios mentirosos; los que obran fielmente esos le son gratos.” Proverbios 12:22


Todo lo que hacemos y decimos debe basarse en la verdad; las mentiras establecen una base vacilante en cualquier relación. Las mentiras se dan en cuatro formas principales: engaños, verdades a medias, exageraciones.


ENGAÑOS


¿Por qué algunas gentes practican el engaño? Muchos lo hacen por una ganancia financiera, por ventajas sociales, para esconder actos inmorales, o para obtener otros “beneficios”. Jacob, cuyo nombre significa “tramposo”, conspiró junto con su madre y engañó a su padre para que le diera la bendición de primogenitura que le pertenecía a su hermano Esaú (Génesis 27). Cuando Esaú descubrió el engaño amenazó con matarlo. Jacob fue obligado a irse del pueblo y a ir a vivir con su tío Labán. A pesar de eso tuvo que cosechar las semillas de engaño que había sembrado. Labán engaño a Jacob casándolo con su hija Lía, a quien Jacob no amaba. Labán además engañó a Jacob cambiándole varias veces los términos de su acuerdo de trabajo. Jacob fue obligado a trabajar 14 años para casarse con Raquel, a quien él amaba. Finalmente, como dejó de ser engañador y se arrepintió, Dios lo bendijo más allá de su salvaje imaginación.
Comprometerse con el engaño es una bofetada en la cara de Dios y tiene terribles consecuencias. Cuando decidimos no confiar en que Él manejará una situación, nosotros, en esencias, estamos decidiendo que Él es un mentiroso y que está renegando a su promesa de satisfacer toda necesidad. Procedemos entonces a actuar a nuestra manera por cualquier medio que consideremos necesario, aún hasta engañando. Haciendo esto estamos perdiendo la buena vida que Dios tiene planeada para nosotros.


VERDADES A MEDIAS


Interesante que la palabra “integridad” derive de “entero”, que es un término matemático. Un entero es un número completo, lo opuesto a una fracción. Cuando somos íntegros, decimos la verdad completa y no solo una fracción o parte de ella.


EXAGERACIONES


¿Embellece usted sus historias frecuentemente para obtener mayor atención de quien lo escucha? Exagerar puede parecer inofensivo, pero es otra forma de mentir. El peligro al exagerar es que las personas que están familiarizadas con la propensión de una persona a estirar la verdad, descontarán todo lo que ella diga. Esta es la paradoja de la exageración; una persona estira la verdad para que ésta suene más creíble, pero entonces pierde su credibilidad porque exagera. Varias personas estiradoras de la verdad. Sus palabras favoritas incluyen términos absolutos como: “todos”, “nadie” y “siempre”. Sus amigos bromeando advierten, “Ahora, tu sabes que solo debes creerle la mitad de lo que diga.” Que terrible acusación. ¿Es así como le gustaría que lo vieran?
· Satanás es el padre de mentira Juan 8:44.
· La verdad es Cristo (Juan 14:6)
La mentira igual que todos los pecados no se desarrolla de la noche a la mañana. Se desarrolla con el tiempo. El hábito de mentir que algunos jóvenes tienen no es problema que sólo aparece en los momentos de “angustia” sino que muchas veces ya es un hábito de mentir desarrollado. Es como un deporte, que para ser bueno en él hay que practicar y practicar. El deporte de muchos jóvenes es mentir. Mienten sólo para hacerse ver mejor, para darle realce a cosas insignificantes.
Hay varias maneras para prevenir la mentira:


Consejo 1: No cometas errores si sabes que sus consecuencias te harán mentirle a alguien.
Algunos jóvenes cometen errores sabiendo que esto traerá su debida retribución, pero, aún así lo hacen. Después cuando han cometido el error y las consecuencias las tienen encima el recurso de salida de último momento es mentir. Lo correcto sería arrepentirse, pero, ellos lo que hacen es mentirle a sus padres, mentirle a sus amigos, mentir a la iglesia y de esa manera se van volviendo más y más mentirosos.
Antes de cometer un error piensa en las consecuencias y si alguna vez los cometes es mejor ser sincero. Recuerda, que sí a ti no te gustaría que te mintieran no lo hagas tú a otras personas, ya que si lo haces no tendrás ningún derecho de reclamarle a los demás.


Consejo 2: Comprende la naturaleza de la mentira.


Un segundo consejo para dejar de ser mentiroso es comprender el alcance y magnitud de la mentira.
La frecuencia en que la gente comete los pecados hace que éstos mismos hagan diferencia entre pecados grandes y pequeños.
Por ejemplo, si se habla de adulterio la gente dice: “Ese fue un pecado grande.” Si se habla de mentir la cosa es diferente. La gente habla incluso de “una mentira piadosa” o “valía la pena mentir.” Pero, nosotros sabemos que eso no es así. Para Dios no hay pecado grande ni pequeño.

Consejo 3: Imita a Jesús.


Jesús es el ejemplo de la verdad. El Señor nunca ha dicho una mentira. Todo lo que ha dicho o ha hecho y jamás ha quedado mal con nadie, pues, la verdad está en él.
Hablar de la verdad trasciende el pensamiento humano, va más allá de los límites de nuestro entendimiento. Al hablar de la verdad estamos hablando de Jesús. Para ser practicantes de la verdad hay que vivir como Jesús, y sólo los que han creído plenamente en él pueden vivir en sus caminos.

sábado, 21 de marzo de 2009

EL PODER DE SER HIJOS DE DIOS


¿Quiénes son los hijos de Dios? El nacimiento espiritual hace que alguien se convierta en hijo de Dios. Está en la Biblia, Juan 1:12-13, "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios".


Dios nos ofrece la oportunidad de ser sus hijos. Está en la Biblia, 1 Juan 3:1, "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él".


Los cristianos son adoptados en la familia de Dios. Está en la Biblia, Romanos 8:16, "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios". Gálatas 4:4-5, "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos".


Dios quiere que Sus hijos se vuelvan más y más como Jesucristo. Aunque solo en el cielo podremos ser perfectos, un hijo de Dios no pecará habitualmente y sin arrepentirse. “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como Él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.” (1 Juan 3:7-10).


La Biblia establece claramente, que toda la gente es creación de Dios (Colosenses 1:16), pero que solo aquellos que han nacido de nuevo son hijos de Dios (Juan 1:12; Juan 11:52; Romanos 8:16; 1 Juan 3:1-10).
En la Escritura, los que se pierden nunca son mencionados como hijos de Dios. Efesios 2:3 nos dice que antes que fuéramos salvos, “éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” Romanos 9:8 dice que “…no los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.” En vez de haber nacido como hijos de Dios, nacimos en pecado, el cual nos separa de Dios y nos sitúa al lado de Satanás como enemigos de Dios (Juan 8:43). Un verso después, en Juan 8:44, Jesús dijo a los fariseos; “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer…” El hecho de que aquellos que no son salvos no son hijos de Dios, también puede verse en 1 Juan 3:10, “En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo; todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.”


Nos convertimos en hijos de Dios cuando somos salvos porque somos adoptados dentro de la familia de Dios a través de nuestra relación con Jesucristo (Gálatas 4:5-6; Efesios 1:5). Esto puede verse claramente en versos como Romanos 8:14-17. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados.” Aquellos que son salvos son “…hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.” (Gálatas 3:26) porque Dios nos ha “…predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de Su voluntad.” (Efesios 1:5)


CARACTERÍSTICAS DE LOS HIJOS DE DIOS


A. Guardan los mandamientos de Dios (1 Juan. 5:1-3).


1. El ser "nacido de Dios" supone mucho más que simplemente aceptar el hecho de que Jesús es el Hijo de Dios.
2. Los hijos de Dios tienen una fe activa y obediente.


B. No practican el pecado (1 Juan. 3:9). Como cristianos, puede que pequemos de vez en cuando pero no debemos quedarnos en ese estado. Los verdaderos hijos de Dios no son indiferentes al pecado ni intentan justificarlo.


C. Son guiados por el Espíritu (Romanos. 8:14). Somos guiados por el Espíritu Santo solamente cuando nos sometemos humildemente a sus instrucciones encontradas en el N.T. (Efesios. 6:17).
D. Son pacificadores (Mateo. 5:9).


E. Aman a sus enemigos (Mateo. 5:44,45). El amor verdadero no consiste simplemente en abrazos y besos sino más bien en querer lo que es mejor para el otro. Desde luego, lo mejor que podemos desear para nuestro enemigo es que conozca la verdad y sea salvo.


F. Se parecen a su padre (1 Juan. 3:2,3; 1 Pedro. 1:13-16; Efesios. 5:1-5)


1. Cuando nace un bebé todos los padres se ponen contentísimos al darse cuenta de que su niño se les parece. La madre exclama: ¡Tiene mi nariz! y el padre dice: ¡Tiene mis ojos! Esto es motivo para regocijarse.
2. De igual manera, Dios se regocija al ver que Sus hijos se le parecen.


G. Siempre cuenta con su Padre.

jueves, 12 de marzo de 2009

EL SERVICIO A DIOS TE LEVANTA Y TE EXALTA


Palabra para estudiar: Hechos 5


La pregunta es, de nuevo: Siendo que ya no necesitamos de lugares especiales "sagrados", ni ceremonias, ni una clase clerical, ni sacrificios expiatorios, ni nada de lo que era obligatorio bajo el Viejo Pacto de la Ley, ¿Cómo debe ser nuestro servicio a Dios hoy, bajo el Nuevo Pacto, la ley de la libertad...?


Conociendo que, como cristianos, somos nosotros Templo de Dios, es obvio suponer que Dios habita permanentemente en cada uno de nosotros: "El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él" (Juan 14:23) Siendo así, nuestro servicio sagrado a Dios ya no es esporádico ni está destinado a ciertos días especiales; cada día de nuestras vidas, cada actividad, cada pensamiento se convierte, a partir del Nuevo Nacimiento, en un servicio sagrado a Dios:


Sigan haciendo todo como para Jehová, sea el comer o el beber, o el hacer cualquier otra cosa. (1 Corintios. 10:31)
(Romanos 12:1, 2)


Así que cada rasgo de nuestra vida se convierte en servicio sagrado a Dios. Siendo nosotros "sacrificio vivo" significa que absolutamente TODO lo que envuelva nuestra vida debe hacer "como para Jehová". Comer, dormir, trabajar, divertirse... todo debe hacerse pensando en que es un servicio sagrado a Jehová.
Nadie puede hacer la obra, llevar a cabo el propósito de Dios, seguir la voluntad del Señor y hacer proezas, si Dios realmente no está con él. Debemos procurar que la manifestación del poder de Dios no sea una vez por año, esporádica, sino que realmente se cumpla lo que dijo Jesús: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (San Mateo 28:20).


Si buscamos, notaremos que son pocos los que ven una vida de integridad, una vida de testimonio, una vida de servicio, una vida de entrega. La mayoría está en otros asuntos, no quieren sacrificarse, no quieren esforzarse, no quieren darse al Señor.


Debemos trabajar no para sentirnos grandes, ni superiores; no debemos atraer la mirada de la gente hacia nosotros, para que nos endiose y exalte. No, sino por el contrario, trabajemos para atribuirle a Dios toda la gloria.


EFESIOS 2:10


Fuiste puesto en la tierra con un propósito: para servir a Dios y a los demás. Este es un propósito de Dios para tu vida. Siempre que sirves a otros de cualquier manera, verdaderamente estás sirviendo a Dios y cumpliendo uno de tus propósitos. No estamos en la tierra solo para respirar, comer, ocupar un espacio y divertirnos. Dios nos formó individualmente para que hiciéramos un aporte singular con nuestras vidas.
Dios te redimió para que hicieras su obra santa. Tú no eres salvo por buenas obras, sino para hacer buenas obras. En el reino de Dios, tienes un lugar, un propósito, un rol y una función que cumplir. Esto le da a tu vida un gran valor y significado. Una vez que has sido salvado, Dios intenta usarte en sus planes. Él te tiene un ministerio en su iglesia y una misión en el mundo.
Para los cristianos, el servicio no es opcional, algo que debe incluirse en nuestros horarios si disponemos de tiempo. Es el corazón de la vida cristiana. Jesús vino a servir y a dar, y esos dos verbos también pueden definir tu vida en la tierra. Servir y dar, en resumen, son propósitos de Dios para tu vida.


MATEO 20:27-28


Eres una obra de arte hecha a mano por Dios. No has sido fabricado en una línea de producción, ni ensamblado ni producido en cantidades industriales. Eres un diseño hecho a medida, una pieza original. Dios deliberadamente te hizo y te formó para que le sirvieras de una que hace tu ministerio único. Dios no solo te formó antes que nacieras, sino que planeó cada día de tu vida para apoyar su progreso para formarte. Eso quiere decir que nada de lo que pasa en tu vida es irrelevante. Dios usa todo eso para formarte para que ministres a otros y para servirlo a él.


Tus recursos son los talentos naturales con los que naciste.


Para usar nuestros talentos en el servicio, necesitas entender cuatro verdades:
· Todos nuestros recursos provienen de Dios.
· Cada recurso puede usarse para la gloria de Dios.
· Lo que soy capaz de hacer, esto es lo que Dios quiere que haga.
· Si no los uso, los perderé.


Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad” 2 TIMOTEO 2:15
Solo cuando nos olvidamos de nosotros mismos podemos hacer cosas que merecen ser recordadas.

viernes, 20 de febrero de 2009

EL JOVEN OBEDIENTE AGRADA A DIOS

La obediencia cristiana es un acto libre que busca realizar la voluntad de Dios en la propia vida, para identificarse con Jesucristo.

¿Qué nos trajo la desobediencia de Adán?: Muerte
¿Qué nos trajo la obediencia de Cristo?: Justicia divina para todos los que le aceptan como Redentor, paz, amor verdadero, una nueva creación, una nueva tierra y un cielo nuevo, vida eterna,...

Al ser obediente tu corazón vive tranquilo, y no tiene “quien lo persiga” porque al ser desobediente, como que te “sigue” algo, y hasta que te alcanza y zas! ¿ Sabes que te alcanzó? “La consecuencia” y a veces no es nada agradable.
¿La obediencia sienta bien al hombre? Como cualquier virtud, la obediencia mejora al hombre. En este caso le facilita la vida en sociedad, frena el orgullo, dispone a cumplir la Voluntad de Dios, y ejercita el amor.
La obediencia es una decisión no una imposición (Daniel era joven y propuso en su corazón no contaminarse y obedecer en todo)

¿A QUIÉN OBEDECEMOS?

A DIOS

Hebreos 5,9 La obediencia a Dios nos da salvación
“Que nadie os engañe con vanas razones, pues por eso viene le cólera de Dios sobre los rebeldes. No tengáis parte con ellos. Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor. Vivid como hijos de la luz;” Efesios 5,6-8
Y vivir como hijos de la luz, implica hacer la voluntad del Padre y guardar sus mandamientos
La obediencia a Dios es prueba de sensatez y camino seguro de felicidad; aunque a veces los deseos divinos no coinciden con nuestros gustos.


A NUESTROS PADRES

Los hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es lo correcto: «Honra a tu padre y madre». Este es el primer mandamiento con promesa: «a fin de que te sobrevenga el bien y estés sobre la tierra por mucho tiempo». (Efesios 6.1-3.)
O sea, donde antes el amor y el respeto podían ser motivaciones para obediencia, ahora el amor y el respeto son el producto del amor a Jesús. Y de ese amor a Jesús nace por igual la actitud de subordinación y obediencia.


A LAS AUTORIDADES

Sobre todo en una etapa de la vida tan difícil como lo es la juventud en donde se nos es difícil reconocer y someternos a nuestras autoridades en todas las áreas en las que nos desenvolvemos.
Y es en la palabra de Dios en donde se nos enseña cómo debemos comportarnos ante nuestras autoridades y como reconocerlas. En la vida podemos tomar dos caminos por en los cuales vivir, el de la obediencia de Jesús o el desobediencia de Satanás, pero no podemos vivir en los dos! si decidimos vivir en el de obediencia, Dios estará complacido con nosotros como lo estuvo con Jesús y seremos bendecidos y respaldados por Dios en todo lo que hagamos, pero si vivimos en el camino de rebeldía o desobediencia de Satanás nos será imposible recibir toda la bendición que Dios ha preparado para nosotros.
Romanos 13: 1-2.
En la Iglesia: En 1 de Timoteo 5:17 Dios nos confirma que debemos respetar a nuestras autoridades espirituales, esta palabra nos manda a tener un doble respeto por las personas que gobiernan bien y mayormente los que trabajan en predicar y enseñar, doble honor quiere decir que debemos tener aun un mayor respecto y sujeción con nuestros pastores y pastoras y con todo aquel que sea autoridad dentro de la iglesia
En la Sociedad: En Mateo 22: 15-21 Dios nos deja claro como el mismo Jesús se supo someter a la autoridad social
Característica de un Rebelde:
A) El rebelde busca el mal. Proverbios 17:11
B) Un rebelde se le asocia con la mentira. Isaías 30:9
C) El rebelde no dispone su corazón para el Señor. Salmos 78:8
D) El rebelde no escucha. Ezequiel 3:27
E) El rebelde tiene ojos pero no ve. Ezequiel 12:2
F) El rebelde no hace las cosas que se le mandan. Josué 1:18
G) El rebelde no sigue el mandato de Jehová. Deuteronomio 1:26
H) Rebelde a La Palabra. Lamentaciones 1:18
I) El rebelde no escucha el consejo del Señor. Salmos 107:11


sábado, 18 de octubre de 2008

HALLOWEEN UNA CELEBRACION DESTRUCTIVA


Juan 8:12 “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”

I. ¿QUE ES HALLOWEEN?

Halloween es una de las celebraciones más importantes del año en los Estados Unidos.

Aparentemente es una fiesta inocente en la cual los niños se disfrazan de brujas, duendes, esqueletos, calabazas, diablos, etc., y van de puerta en puerta buscando caramelos.

Sin embargo, esta es una festividad pagana y los cristianos no solamente no deberán participar de ella, sino que hablarán a otros de su origen y su verdadero significado.


II. ORIGEN

Su origen se remonta a los sacerdotes paganos (druidas) de un pueblo llamado Celta, que poblaba, hace siglos, la región que hoy ocupan Francia y las Islas Británicas, los cuales adoraban el sol y practicaban sacrificios humanos.

El último día de octubre ellos celebraban el comienzo del invierno cuando el poder de las tinieblas se desataba, y los espíritus de los muertos iban a las casas a donde habían vivido.

Para aplacar al dios de los muertos y ahuyentar a los malos espíritus, danzaban con máscaras cubriendo sus rostros.

En el siglo VII la iglesia católica romana, queriendo dar significado cristiano a esta fiesta pagana, instituyó la celebración del día de todos los santos el primer día del mes de noviembre.

Durante la edad media, los niños con máscaras iban de puerta en puerta cantando y ofreciendo rezos por los muertos a cambio de dulces, manzanas y dinero.

Los cristianos que fundaron las primeras colonias en esta gran nación americana no celebraban esta fiesta, la cual fue introducida posteriormente por inmigrantes gaélicos.

III. CALABAZAS, BRUJAS Y FANTASMAS

Los “personajes” característicos de halloween tienen una apariencia simpática y su propósito, dice ser, el producir un “miedo divertido”, pero tienen un significado vinculado a Satanás, la muerte, las tinieblas, los demonios o espíritus malos, las brujas y a prácticas como la hechicería, que la Palabra de Dios condena claramente.

Por otra parte, las máscaras y disfraces se usaban para protegerse de los demonios o enlaces con los espíritus por creerse que la persona que los llevaba se convertía efectivamente en este personaje.

Por este mismo motivo, los actores usaban máscaras en el teatro griego clásico y en el kabuki japonés.

IV. LO QUE DICE LA BIBLIA

La Palabra de Dios nos ordena a no participar de las obras de las tinieblas, sino reprenderlas.

Efesios 5:11 “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.”

Igualmente nos enseña a no contaminarnos con las abominaciones de las naciones.

Deuteronomio 18:9-14 “Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.”

La Palabra de Dios prohibe todo contacto con lo oculto (espíritus ocultos), porque esto ocasiona miseria, enfermedad, locura y muerte.

Exodo 20:5 “No te inclinarás a ellas, ni las honrarás, porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.”

La Palabra de Dios prohibe la hechicería y nos muestra que el fin de los hechiceros será el lago de fuego y azufre.

Apocalipsis 21:8 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

V. RECUERDA:

Tratar amorosamente a los niños que vayan a tu casa el día de halloween. Dales un mensaje sencillo de salvación, un pequeño tratado o un libro que hable de Jesús; bendícelos en el nombre de Jesús y diles: “Jesucristo te ama”.

Dios es luz y en El no hay tinieblas. Dios es Dios de vivos y no de muertos. Jesucristo vino a deshacer las obras de las tinieblas.

Efesios 4:14-15 “...para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo…”

II Corintios 11:14 “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.”

Levítico 20:6 “Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo.”

Isaías 47:13-14 “Te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti. He aquí que serán como tamo; fuego los quemará, no salvarán sus vidas del poder de la llama; no quedará brasa para calentarse, ni lumbre a la cual se sienten.”

Amén.

sábado, 4 de octubre de 2008

JOVEN: ATREVETE A SOÑAR EN GRANDE

Dios está buscando locos aventureros que tienen espíritu de lucha, que no se dejan conquistar por cualquier circunstancia pequeña. Dios cumple sueños. ¿Con qué has estado soñando?, ¿Cuáles son los sueños y los anhelos de tu vida? Cualquiera que sea, son demasiado pequeños, todavía pueden ser el doble de grande y aún el triple porque tienes un Dios que puede con tu sueño.

Tu sueño necesita ser tan grande que sólo Dios te pueda sacar del paso, solamente Él. Si tu sueño es chiquito lo más probable es que tú lo puedas hacer y al rato vas a andar diciendo "miren lo que logré". Pero cuando tu sueño es tan grande que sólo Dios te puede sacar adelante, no hay forma de que te quedes con la gloria y tienes que decir, miren lo que Dios hizo, y Él se lleva toda la gloria.

Mateo 14:26-33 nos muestra a un hombre que estaba loco; un hombre común y corriente como tú y yo. Todos nosotros andamos en una barquita en el mar de nuestra vida y estamos rodeados de otros discípulos del Señor y ahí vamos remando muy felices, tranquilamente, diciendo "con Cristo en mi barca todo marcha muy feliz". Y muchos cristianos así les gusta, todo muy tranquilo, la llevan en paz. Dicen, "... a mí no me muevan mucho mi barca porque me da miedo, no sé si pueda aguantar las olas del mar".

En el barco del capítulo 14 de Mateo había de todo; un loco que era Pedro; él no sabía que se podía caminar en el agua, pero vio a Jesús caminando sobre el agua y quiso hacer lo mismo. En el barco estaba el que desanima: "Pedro, dudo que la vayas a hacer porque creo que el agua no te va a sostener". "Pedro, lo que te voy a decir es con mucho amor, tu visión es demasiado loca, tienes que razonar, piensa bien lo que vas a hacer, piensa en tu familia". En la barca estaban también otras personas que decían: "¡Ay, Pedro siempre queriendo llamar la atención, todo Pedro! ¡¡Me enfada Pedro!!". También está el miedoso: "Ay Pedro, ten cuidado Pedro, te vas a ahogar". Y no puede faltar aquel que no comenta, no opina, sólo está esperando verte ahogar.

Dios cree en ti. Tanto cree en ti que Él ha dado todo para que tú puedas triunfar. No hay nada más que Dios pueda hacer para que tú tengas el triunfo en tu vida, Él ya dio Su vida, Su Palabra poderosa y Su Santo Espíritu, para que tú y yo podamos hacer mayores cosas como estas, como nos lo prometió hacer.

Para caminar sobre el agua sólo tienes que sacar el pie y Pedro sacó el pie, empezó a caminar sobre el agua. De momento todos se quedaron sorprendidos al ver que realmente lo estaba haciendo. Pero llegan las olas y los vientos y Pedro se espanta: "No puedo con esto Señor. ¿Por qué no me quedé en el barco? ¡Me ahogo!". Pero lo bueno es que Pedro supo a quien clamar. Escucha, habrá tiempos cuando las olas parecerán consumirte, los vientos van a ser tan fuertes que realmente creerás que no vas a poder; la crítica, las opiniones, los juicios que se emitan en tu contra te van a tambalear y entonces es el tiempo de volver a clamar y decir: "¡Señor auxilio!" y en el instante ahí va a estar la mano poderosa de Dios para levantarte y sacarte adelante. Tal vez los que se queden en el barco, al verte en medio de la tempestad se burlen y digan: "Ahí va, pobrecito se va a hundir, fue un privilegio conocerte". Y eso es porque hay gente que se goza cuando te va mal. Dice un Proverbio: "No te contentes con la calamidad de tu enemigo no sea que Dios quite su juicio de sobre él". Tal vez haya gente que se alegre y que incluso piense que sólo así se te va a quitar lo loco, pero ¿sabes? A Pedro nunca se le quitó lo loco y en el nombre de Jesús le dijo al inválido: "No tengo oro ni plata pero en el nombre de Jesús levántate y camina". Pedro se tambaleó y tuvo que regresar al barco y lo hizo sobre el agua pero de la mano de Jesús, y esta vez convertido en un hombre más prudente, un hombre mejor preparado para hacer cosas más poderosas.

El diablo a muchos de ustedes les ha mentido y les ha hecho sentir: "Yo no puedo", "yo creo que eso no es para mí".

Te intimida de tal manera que te crees esas mentiras cuando en realidad la palabra de Dios dice: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". No hay nada que no puedas hacer con Cristo; tómate de la mano de Él y todo lo podrás hacer.

Si lo puedes soñar lo puedes hacer. Es tiempo de actuar, de bajarte de la barca y lograr tus sueños de la mano de Jesús.

Primero tienes que pedirle perdón a Dios por tu incredulidad, porque no has creído en los sueños que Él te ha dado. Dile: perdóname Señor que no me he atrevido a salirme del barco, a ser diferente, a mostrarle al mundo que con Cristo realmente todo lo puedo hacer. Perdóname Señor por mi incredulidad y ayúdame a tener fe.

Una vez que pediste perdón a Dios, toma autoridad sobre el "padre de las mentiras" y dile que se largue en el Nombre de Jesús con todo y sus mentiras. Dile: satanás en el nombre de Jesús yo tomo autoridad sobre ti en mi vida y te recuerdo que soy comprado con la sangre preciosa de Jesús y que esa sangre es la que me lava, me limpia, me unge, me protege, y me lleva a hacer grandes y poderosas obras para mi Señor y mi Jesús. Sal de mis pensamientos, sal de mis decisiones, sal de mis palabras, sal de cada una de mis acciones, sal de mi manera de vivir, ¡en el Nombre de Jesús! No te voy a recibir más y voy a meter en mi cabeza, mi cuerpo, y mi espíritu la Palabra de Dios.

No sé qué es lo que hayas soñado, pero si ese sueño ha venido de lo alto, tu sueño va a prosperar y vas a ir aún más allá de lo que tú te pudiste haber imaginado. Sólo tienes que dar ese paso de fe.

Webgrafía

http://www.foroekklesia.com/showthread.php?t=3553

sábado, 27 de septiembre de 2008

EL JOVEN QUE ES UN AUTENTICO EJEMPLO A SEGUIR


Palabra 1 Timoteo 4: 11–12

11. Esto manda y enseña. 12. Ninguno tenga en poco tu juventud, sino que sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.

Mandar

1. Ordenar, el que tiene autoridad, la ejecución de algo

2. Enviar, hacer ir o hacer llegar

3. Encargar, encomendar

4. Gobernar, tener el mando

5. se declara dispuesto a cumplir los deseos de otro.

Enseñar

1. Hacer que alguien aprenda algo

2. Dar ejemplo o escarmiento

3. Mostrar o exponer algo

4. Dejar ver una cosa involuntariamente

5. Indicar, dar señas de una cosa

Vivimos en un mundo en el que se huye de la responsabilidad, nadie quiere dar cuenta a nadie, ni siquiera a Dios, por eso se les hace desaparecer. La gente quiere perderse en la masa y evitar que nadie nos pida cuentas "Quien es él para meterse en mi vida" "lo que yo hago a nadie le importa"

- La palabra griega que se traduce como ejemplo es la palabra "Tipo" ser tipo, ser modelo, ser ejemplo es someterse a las miradas y juicios de otros, y que salgas aprobado.

No hace falta ser un experto para ser ejemplo, solo hay que proponérselo, se quiere lo rápido y fácil. Lo que no cuesta esfuerzo (aprenda ingles en 10 días, comidas prefabricadas, etc.). La gente quiere sentarse apretar un botón y que esté todo ya hecho. Pero la vida no funciona así, y la vida cristiana tampoco. Todo requiere esfuerzo, todo requiere trabajo.

Hay muchos cristianos que quieren sustituir el esfuerzo con la oración, pero esto no funciona, la oración no sustituye lo que ha de lograrse con el esfuerzo. No se puede orar por la conversión del mundo entero y no evangelizar ni al vecino.

¿En qué hemos de ser ejemplo?

1. Palabra: ¿Que decimos?

· El cristiano debe hablar con autoridad y debe ser ejemplo de lo que enseña.

· Debemos aplicarnos lo que ofrecemos, el evangelio.

· Vivir de acuerdo a lo que predicamos o creemos.

· Tus palabras conforme a tus hechos.

2. Conducta: ¿Qué hacemos?

· En el modo de vivir diario, en nuestra manera de andar y de tratar a las personas, nuestros hábitos y costumbres.

· Hábitos y costumbres sin pecado.

· Debemos mantener una buena manera de vivir.

3. Amor: ¿Con que motivación hacemos las cosas? ¿Cuánto amamos?

· El amor hacia Dios, para hacer su voluntad en todo momento, el amor fraternal entre los hermanos, y la Buena voluntad hacia todas las personas.

· Debemos seguir el ejemplo de Jesús el cual nos amo sin ningún tipo de condición.

4. Espíritu: ¿Como nos movemos a nivel espiritual? ¿Cómo usamos los dones? Para bendición de la iglesia y de los demás o para nuestro beneficio.

· Tener una vida espiritual equilibrada.

· Usar nuestros dones para el beneficio de los demás.

· Tener a Cristo como nuestra bandera.

· Identidad clara en Cristo.

5. Fe: ¿En qué crees?

· Una verdadera convicción hacia Dios, en sus mandamientos y promesas.

· Debemos permanecer firmes en la fe.

6. Pureza: ¿Tenemos una vida de santidad?

· Llevar una vida de santidad, no cometiendo pecado, estando atentos en cada una de las cosas que hacemos y decimos para no cometer errores.

· Es la voluntad de Dios que seamos santos.

· apartándonos del mal.

Para ser ejemplo no es preciso que el pastor, líder, los papas o todo aquel que represente una figura de autoridad esté cerca, no es necesario que otros cristianos mayores estén viendo, para ser ejemplo hay que entender que Dios nos ve continuamente. Estás ante la cámara oculta de Dios.

· Es la voluntad y el deseo de Dios que siempre demos un gran ejemplo de buenas obras.

(Tito.2:7) “presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad”

· Debemos transformar nuestras vidas para ser ejemplo o modelos para otros y de esta manera agradar a Dios.

· En las escritura tenemos varios ejemplos para seguir. El ejemplo del maestro Jesús, del apóstol Pablo, de Timoteo, de Tito, de los cristianos primitivos.

· Dos versículos para reflexionar:

(Mateo 5:14) “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”

· (Juan.13:15) “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”.